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viernes, 6 de mayo de 2011

. El abuelo Rodolfo: Los dolores de Colombia (EL TABACO Y LAS ROSAS CAP II)




LOS DOLORES DE COLOMBIA
por Maximiliano Moreno 

Colombia vivía la Guerra de los Mil Días, que empezó en 1889 cuando liberales y conservadores se enfrentaron, para 1902 la devastación de Colombia era tal, que se estima en180.000 muertos de una población de 4`900.000 habitantes. Desde 1899, los liberales pasaron a vivir una persecución de tipo personal, que estigmatizaba a cualquiera con la sola acusación de un vecino. Se podía saciar la envidia, el despecho, la codicia o la maldad con una mentira de sobrio o borracho; cualquiera venía a cobrar con sangre por esa infamia. La venganza se convirtió en el credo de Colombia, odio pasó a ser cuestión de apellidos y lugares de origen. Los funerales, era un coro de lamentos sin mas razón que la ira. Hasta que finalmente vivieron la impotencia ante una violencia desbordada que no termina hasta hoy.
Al joven Rodolfo Hidalgo le tocó asistir al funeral de todos los miembros de su familia, muertos por un incendio de la casa de hacienda, poco antes de poner en venta todos sus bienes, para refugiarse en la exitosa Revolución Liberal de Ecuador.

Llegó un viernes trece, contra toda superstición, el camión con su maletas arribo a Quito, tras una docena de días de viaje desde la Costa del Caribe, que sorteó mil adversidades.
Al momento de su llegada se encontraba en el poder el General Eloy Alfaro, líder liberal, al que de inmediato le dio su apoyo económico para la compra de armamento, a fin de garantizar el buen fin de la Revolución Liberal.
Una vez consolidada la revolución, el gobierno expropió las haciendas de la Iglesia Católica y las destinó a la producción de alimentos para los hospitales, el ejército y los huérfanos, eran las haciendas de la Asistencia Publica. A fin de compensar el apoyo incondicional de Rodolfo a la Revolución, Alfaro le encomendó la administración de la enorme hacienda de Pesillo en Cayambe a 50 Km. al Norte de la Capital.
Esta hacienda tenia 5.000 hectáreas y cinco mil indios, un batán para la fabricación de textiles y una iglesia. Era una de las enormes propiedades de la curia.
De su propia plata compró otra hacienda a la entrada de Quito, llamada la Villa Flora, para estar cerca de la cuidad, sin tener que vivir en la capital.
Corría el año de 1912. El 25 de enero, el rumor de Rodolfo ya no sería mas el administrador de Pesillo circulaba por la hacienda. El patrón reunió a los peones frente a la gran casa de hacienda
- Ustedes saben que la Revolución de Alfaro trajo a este lugar y a las comunidades indígenas la educación, antes ustedes no sabían leer y escribir, ahora ya ha aprendido muchos de sus hijos, ya hay las leyes que les obligaba a ustedes a pagar el diezmo y la primicia esto es que el 10% de todas las ganancias son para el patrón y la iglesia y las primicias que toda primera cría de su ganado o de su cosecha también no era para ustedes.
- Pero queremos nuestro derecho a la tierra - gritó una mujer desde la multitud.
Rodolfo dirigía su arenga para motivar a los indios a fin de amenazar a la gente de la capita con el fin de liberar al general Eloy Alfaro, su hermano y sus generales, cuando los traían desde Guayaquil, pero el ejército se enteró de sus intenciones y lo fue a buscar en la hacienda, logrando escapar milagrosamente.
Tras la muerte de Alfaro el presidente Leonidas Plaza compañero de armas de Alfaro y casado con una dama de la familia Laso, ricos terratenientes de Cotopaxi, le incluyó entre los miembros aristocráticos de la sociedad Quiteña como su vecino, pues el general disponía de la hacienda de la Chimba vecina a Pesillo.
- ¿Y que hubo pues?- preguntaba siempre Rodolfo a su amigo Bernardo Ponce, de la crema y nata de la sociedad Quiteña.
- Hoy nos vamos reunir en el centro para una rondita de cachos. Ya sabes.
- ¿Quienes irán?
- Vamos a invitar a unas bellas damas, es para alegrarnos con unos canelazos.
- Ese es el mismo cuento de siempre. No, no creo que voy.
-Como que no. Pero si ellas va a ir sólo por conocer al soltero más codiciado de Quito.
El dialecto la estatura, la elegancia de sus trajes franceses y su natural gentileza eran las cartas de presentación de Rodolfo en los bailes y reuniones del Jockey Club, que de inmediato lo incluyo entre sus socios.

Al ver el desmoronamiento de los ideales de la Revolución de Alfaro en manos de los comerciantes y banqueros de Guayaquil, agrupados en el partido liberal y de la rabiosa resistencia de la iglesia, apadrinada por el partido conservador, pensó con temor en lo vivido en Colombia por su familia, por lo que en 1913, secretamente emprendió en un viaje a Esmeraldas. Allá, el coronel Carlos Concha preparaba una rebelión por la muerte de Alfaro. Rodolfo llevó consigo un buen cargamento de fusiles y le dejó la promesa de su apoyo.
A su regreso se presentó un aciano que tenía una gran sonrisa.
- ¿Cómo les fue?- Le preguntó Rodolfo mientras prendía un cigarrillo americano.
- No se patrón. El gobierno dice que va a estudiar la proposición. - El anciano no le quitaba la mirada del cigarrillo.
- Sabes fumar? -le pregunto mientras le ofrecía un cigarrillo.
- No patrón, pero podemos aprender.
- Toma uno. te lo pones en la boca y sorbes el humo suavemente.
El anciano tomó el cigarrillo y sorbió el humo de manera muy especial.
- Pero si has sabido fumar.
- Todo Yachac sabemos fumar
- ¿Qué es un Yachac?
- Es un brujo como dicen los curas.
- ¿Eres brujo?
- A veces patrón
- ¿Puedes ver el futuro?
- No patrón solo veo los espíritus que están adentro y alrededor de las personas que me buscan.
- ¿Cuánto cobras?
- Lo que sea de tu agrado, pero tienes que traer velas, aguardiente y tabaco de hoja; no ese tabaco fino.
- Está bien- ¿Cuándo nos vemos?
- Sólo martes y viernes patrón
- ¿Puede ser este viernes?
- Puede ser patrón
Aquel viernes el hacendado fue a ver a curandero en un lugar que nunca había visitado, porque el día que se hizo cargo de la hacienda, le contaron que por ahí pasó la fiebre bubónica y que hasta había perros con rabia.
Le causaba repugnancia ver a la gente de la hacienda toda sucia y los cretinos que salían de cualquier casa con sus enormes cuellos por el bocio. A su paso de cada casa aparecía un perro runa esquelético, que ladraba a su caballo, ensillado con estribos y freno de plata.
Los niños mugrosos le guiaron a la choza del Yachac. Era una de las pocas casitas tradicionales circulares, con techo de paja, ya los demás estaban cambiando la arquitectura a casas cuadradas con techo de teja. La paredes eran de barro colocado sobre una armazón de carrizos, que guardaba muy bien el calor, pero las partes que se desmoronaba parecía llagas.
- Entra patrón y siéntate en el tronco- En el interior de la choza se vivía una penumbra donde el fuego de un fogón al centro movía la sombra de las personas como si fueran fantasmas presentes. Sentado con las pernas cruzadas, en una estera sobre el piso de tierra preguntó-¿El trago, el tabaco y las velas ?
- Si aquí están
- Tienes que desvestirte de la cintura para arriba.
El hacendado comenzó a desvestirse a tiempo que el viejo prendía tres velas y las ponía sobre un plato.
- Voy a pasarte las velas por el cuerpo. Ay mama llacta , taita Inti, virgencita, Diosito, San Judas Tadeito, San Antonito. Huuuuuu - cantaba mientra la primera vela recorría su torso.- Tienes que sacarte el pantalón, las botas y las medias.
Rodolfo un poco mas preocupado colocó la ropa sobre unos costales de maíz.
- Quédate de pie te voy alimpiar abajo con la otra vela- El ritual del canto se repitió- Ahora ponte de rodillas- Pasó las vela por la planta de los pies y la manos varias veces antes de colocarla sobre el plato junto a la otra.

De inmediato tomó el tabaco lo aspiró y comenzó a soplarle lentamente con el humo. Un perfume extraño se mezclaba con el olor del tabaco. Eran unas hojas secas que ponía al fuego dejando ese aroma raro.
Al soplar el humo sobre las velas lentamente una de las velas se inclinó sobre otra.
- Una persona se va a arrimar a ti. dijo señalándole con el dedo las velas juntas.
La vela que se arrimó comenzó a consumir a la otra vela.- La persona que se va a arrimar va a gozar de tu fortuna te va consumir hasta la muerte lo dijo en tono temible- vela que se arrimo siguió prendida mientras las otras dos velas se apagaban.
-¿Es un hombre o una mujer?-
- Eso no te lo puedo decir, pero esa persona vivirá con lujo y morirá enferma bajo las ordenes de la que fue su sirvienta.

A la semana siguiente el ejército fue a custodiar Pesillo para evitar cualquier levantamiento indígena.

Rodolfo entró alterado en el salón de la Hacienda., donde los oficiales tenían detenido al Yachac junto a otros lideres.
- ¿Qué pasa oficial?.
- ¿Cómo está don Rodolfo?. Estamos a su espera para ejecutar la orden de detener a estos insurrectos.
- ¿Por qué?
- Porque pretenden apropiarse de un bien público. Ya los indígenas de la hacienda de Leito en la provincia de Tungurahua se han levantado
- Ellos sólo fueron a preguntar al Presidente si les podían reconocer un pedazo de tierra, no se han apropiado de ningún bien público. Todos estamos claros que de la producción de esta hacienda dependen importantes instituciones del Estado. Vaya usted tranquilo que todo lo tengo bajo control.
-Señor los indios son de cuidado, hemos tenido que matar mas de cien indios rebeldes en Leito
- Pero aquí no pasa nada Por favor déjeles marcharse a su casa. Todo esta tranquilo y en orden.
Nos quedaremos hasta recibir órdenes. Es por su seguridad también. Pero los indios puede irse
- Muchas Gracias.
Aquel fue el inicio de un descontento indígena que duraría treinta años.

En Quito Rodolfo y Bernardo, los ricos amigos, se vestían de paisano para confundirse en la bohemia de poetas y músicos, escondidos de la católica moral de la ciudad. Movidos por la lujuria de las novelas eróticas que venían en las maletas de los que regresaban de París. Aquella noche julio de 1925 Rodolfo y Bernardo amanecieron en una cantina cuando la dueña los entró a despertar.
- ¡Don Rodolfo, Don Bernardo! ¡Despierten! ¡Despierten! ya cayó el gobierno¡ - ¿Será otra nueva Revolución?- balbuceó Bernardo
Rodolfo y Bernardo se despertaron sobresaltados.
- ¿Qué pasa?
- Los militares se tomaron el poder y dicen que van a cerrar todos los bancos.
- ¡No000!
- Tienes dinero en los bancos
- ¡Claro!
- Yo también
- ¿Qué hacemos?
- Vamos a sacarlo, a lo mejor no los han cerrado todavía.
Aquella mañana Bernardo y Rodolfo fueron a sacar todo el dinero que pudieron de los bancos
- Como lo quiere en billetes o libras esterlinas-pregunto el cajero sonriente
- En Libras
- Solo tenemos el 70 % y en billetes lo demás
- Está bien.
- No se le vaya a olvidar la propina que me ofreció don Rodolfo.
- No, por supuesto. ¿Cómo la prefiere?
- Dame en billetes por favor
- Aquí tiene.
-Gracias.
Días más tarde el gobierno anunció que sólo el gobierno podría emitir billetes y que daba por terminado este derecho a los bancos lo que afectó más a los bancos de la costa.
En la casa de Hacienda de la Villaflora, Rodolfo y Bernardo celebraban la buena fortuna que tuvieron de poder salvar su plata. El diario El Comercio publicaba la debacle que esto había producido entre los exportadores de cacao y los comerciantes de todas las ciudades de país.
En los días siguientes las calles se llenaron de trabajadores que protestaban por las jornadas laborales, y el pago del famoso "sábado ingles".

Como era costumbre, Rodolfo procuraba evitar los bailes de la Cancillería, en los que Bernardo era infaltable.
- Tienes que venir a estos bailes, ahí esta todo, querido amigo, mujeres, comida, baile y sobre todo relaciones. Las relaciones valen más que la plata en Quito. Después del baile en el que no faltan militares, te enteras de las componenda y sabes que hacer.
- ¿Que son las componendas?
- Es cuando la gente poderosa se reúne para presionar al gobierno o decidir su suerte.
-¿Y cómo se decide la suerte del gobierno en Ecuador, porque en Colombia es con balas?
- Se reúnen a los descontentos, se junta su dinero e influencia y forman un comité, que va a golpear las puertas de los cuarteles. ¿Como crees que se organizó la muerte de los Alfaro?
- ¿Como? ¿Van a los cuarteles a decir tumbemos al presidente?
- Bueno no necesariamente a van a los cuarteles, también se puede invitar a alguna casa a los militares.
La curiosidad de estas fiestas sedujo a Rodolfo y llegó en su gran carreta a la ceremonia de la cancillería, donde se podía ver ya los primeros automóviles de la ciudad. En el salón la orquesta tocaba música clásica
- ¿Como está la fiesta?- Pregunto a Bernardo a tiempo que buscaba su tabaquera de oro para sacar un cigarrillo.
- Toma te traje este champaña francesa, está buenísimo. Mira como todas las mujeres te ven. Eres el soltero codiciado.
- Si ya me lo has dicho mil veces. Tú también lo eres.
- Ya sabes que yo me voy para París siempre, tengo que terminar mis estudios. Aunque ahora me interesa Estados Unidos y toda esa fiebre de inventos. Así que no más allá de dos noches de placer y chao. Me fascina la bohemia de París, es una libertad total, pero la guerra mundial y la epidemia de la gripe española deben haber terminado con todo.
-Bueno y que hay de novedades.
- Es la fiesta para recibir la llegada del primer avión que viene desde Guayaquil se llama el Telégrafo Primero.
-Por supuesto. Y no tenemos que perdernos estas fiestitas por las inauguraciones de cada nueva embajada en el barrio de La Mariscal.
-¿Por qué se llama La Mariscal? ¿ Hubo una mujer mariscal?
- No, se llama así en homenaje al Mariscal Antonio José de Sucre y los 100 años de independencia. Hoy el municipio va a ofertar terrenos para las personas interesadas. ¿Te interesa?
- No
- ¿Cómo es eso?
- Me interesa una casa colonial en la Plaza de San Francisco. Pero dime… ¿Cómo le sacas provecho a estas fiestas?
- Estas fiestas son muy importantes no deberías fallar aquí se puede saber que va a pasar con el gobierno para no pasar los sustos que pasamos.
- Como se sabe
- Fácil miras la cara de los embajadores y puedes estar seguro que ya hay una componenda.
-Una...¿Que ?
- Una componenda, es cuando se hace un plan para tumbar al gobierno. En este país los gobiernos lo pone la plata de Guayaquil y los bajan las conspiraciones de Quito, pero eso se hace con el consentimiento de los embajadores, al Ingles le interesan el tren, las Minas de oro de Portovelo, el petróleo de Ancon la quinina y el control del puerto, que es como nos cobran la deuda de la independencia, al francés, el cacao y también la quinina para colonizar África y Asia Al norteamericano el tren, el telégrafo, el caucho y vender armas y la navegación por el Canal de Panamá pero al alemán la educación prusiana en el ejercito y la madera balsa para hacer aviones y al Vaticano la educación y la moral, ellos son los titiriteros nosotros los títeres.
- Te faltaron los soviéticos
- A si me faltaron los bolcheviques, pero ellos no están normalmente en estos bailes.

- De seguro que ya no mas viene el alcalde para pedirte un toro para la próxima fiesta popular
- Ya lo se y lo he mandado a ver en los páramos del Antisana. Quiero que sea uno muy bravo.
Una tarde Bernardo volvió a entrar en la casa de hacienda de la Villa Flora acompañado de un grupo de músicos para celebrar el cumpleaños número 45 de Rodolfo.
- Querido Amigo, he venido a Quito por tres razones. Por tu cumpleaños, por invitarte a mi matrimonio con una "mona" guayaquileña llamada Beatriz Garaicoa, a unos amigos españoles Pilar y Paco, que los conocí el día en que andábamos apurados sacando el dinero. ¿Te acuerdas? Ellos llegaban de Guayaquil y los ayudé alojarse en un hotel. Inclusive muchas de sus cosas aún las tengo en mi bodega. También vine para invitarte a la casita que compre en la Mariscal para que sepas.

- ¡Ah Carajo! ¡Estas completico entonces!
- Rodolfo discretamente se acerca al oído de Bernardo y le pregunta- Oye y la rubia española no es traviesa?
- Solo se que está casada y tiene dos hijos.
- Está ¡ bonísima!
- Tienes que buscarte una mujer, pero soltera y casarte. Las malas lenguas dicen que andas amancebado con una india.
- Mentiras como siempre, mentiras y murmuraciones.
- Bien amigos les presento a Rodolfo Hidalgo, Pilar Real su esposo Paco García.
- Mucho gusto. Siéntanse como en su casa
- Muchas gracias don Rodolfo. Es usted muy amable
- Señora mía. Con usted como no serlo. Paco quiere algo para beber. Tengo Jerez de la Frontera
- ¡Magnifico!
Rodolfo se dirige a sus empleados para darles las ordenes de servicio-- -.-Juan por favor tráeme un ramo de rosas de las mas bonitas y bien arregladas y dile a María que traiga una botella de Jerez y dos de vino.
De regreso descubre a Pilar observando detalladamente los detalles de la sala y continúa la conversación con Paco.
- A qué se dedica.
- Estuve administrando el Jockey Club de Guayaquil.
- Que casualidad justamente Bernardo y yo somos jugadores del Polo Club de Quito.
- ¿Está familiarizado con los caballos?.
- Por supuesto. Son mi pasión.
- Tengo dos caballos árabes. Y he comprado cuatro caballos de polo.
- Me encantaría verlos.
- Claro que sí. Vamos a verlos mientras nos preparan el almuerzo.
En el salón Pilar y Bernardo se acercan a mira una escultura de los que luce la sala.
- Este su una escultura de Caspicara. Un famoso escultor de la Colonia. Seguramente usted ya ha visto nuestras iglesias.
- No aun no he tenido oportunidad.
- Entonces podemos aprovechar el domingo que hay misa para verlas. Sólo ahí se puede entender toda lo grande que fue el imperio Español.
- ¿Donde esta Paco?
- Mírelo allá esta observando los caballos.
- Es un apasionado de los caballos.
El almuerzo transcurre lleno de buen humor que le hace olvidar a Pilar los malos momentos de la fuga de la familia desde Guayaquil. Al terminar los invitados se preparan para despedirse.
- Bueno amigo como dicen indio comido indio ido.
- Entonces…¿Cuándo nos vemos para conocer tu nueva casa?- preguntó si poder disimular su interés la española.
- Mañana
- Gracias por recibirnos tan amablemente don Rodolfo
- Rodolfo nada mas para los amigos, espero que se hayan divertido
- Por supuesto Rodolfo hemos sido felices.
- Gracias por su comentario Pilar pero para usted tengo algo especial.
- Para mí
- ¡ José por favor las flores!
- Si patrón, aquí están
- Hay Dios mío. Hace tantos años que no veía una rosa- ¿Como adivinó mi pasión Rodolfo?
- Seguramente usted estuvo en la inauguración del ferrocarril don Bernardo-preguntó Pilar- mientras levantaba una copa de vino, gesto que todos imitaron.
- ¿Cómo no? ¡ A su salud linda señora!. Fue todo un suceso hicimos un viaje de 12 días en caballo para llegar a Guayaquil pero regresar fue un viaje increíble viendo la costa y las montañas, cómodamente sentados, en sólo tres, tres encantadores días.
- A nosotros nos pareció fabuloso también realmente la Sierra me gusta mucho más que la Costa. Me aterran las cucarachas.
Permítanme. Les quiero invita a vivir en esta casa hasta que encuentren otro lugar. Precisamente he comprado una casa en la Plaza de San Francisco, justo al frente de la Iglesia, tiene una entrada majestosa de piedra que me encanta. Tiene un patio interior en fin es realmente una casa colonial.
- Debe ser de estilo andaluz, porque mucho de la arquitectura de Quito se parece a Andalucía.
- Bueno mañana cuando la veamos usted bella señora me dirá si es o no de estilo andaluz.
Al día siguiente los ojos de Pilar se detenían en cada rincón de aquella mansión colonial como la que solo los mas ricos de España la podían tener y se imaginaba el decorado que le quedaría bien.
- Creo que dos lámparas, las arañas de cristal en la sala y unos faroles a la entrada le darán un llamativo toque en la noche- sugirió cuando recorría al casa tomada del brazo de don Rodolfo.
Su esposo observaba atentamente la evolución de los acontecimientos calculando alguna jugada para salir de la situación económica que lo atormentaba. Al parecer Pilar podía conseguir de este hombre la seguridad necesaria para ella y sus hijos; pero y él … ¿Qué le tocaría?
- Sería bueno ir a conocer el club de polo de la Carolina -opinó Paco rebuscándose un tabaco en su chaleco.
- Tengo uno tabaquitos americanos, ¿Le gustan?- Le dijo Bernardo que no podía ocultar su preocupación por la velocidad como se movían los acontecimientos entre Pilar y Rodolfo y lo poco discreta que era la conducta de su amigo frente a una mujer casada y su esposo.
Los domingos eran los el día de los partidos a los nunca faltan los diplomáticos, que aprovechaban el lugar para estar al tanto de lo que los aristócratas capitalinos opinaban de lo que ocurría en la tan convulsionada Europa.

- Realmente no creo que Europa esté tan convulsionada como Ecuador- opino Paco mientras se servia un vaso de whisky .
- ¡Como no!. He regresado de París y todos están preocupados por los Fascistas de Mussolini por Hitler el comunismo, el nacional socialismo- le contestó Bernardo con el ceño fruncido por malos presentimientos que podían perjudicar sus planes viajeros.

- Ahora si que necesitamos ir el domingo a la Carolina para reunirnos con los amigos del Jockey Club y enterarnos de las ultimas novedades.

El domingo era el más ansiado de los días para todos fanáticos del polo y las carreras de caballos y éste se vino con un sol brillante. En el bar del Jockey Polo club la bebida era el whisky que ya desde ese entonces mezclaba las novedades de fútbol, que recién empezaba a ser un deporte popular, con la política y los chismes de la vida privada, de los que salían una enorme cantidad de chistes a los que llaman "cachos" , porque la mayoría servían para reírse de los hombres y las mujeres cornudos.
Para los diplomáticos que les encantaba la arrogancia y la vanidad su tema de conversación rondaba por el populismo, que apadrinado por la radio y el cine comenzó a crecer como espuma en Europa y América Latina. Los lideres populistas como Mussolini y Hitler comenzaron a tener sus imitadores en todas partes.
Tras la larga tertulia matizada con el partido de polo, Bernardo, Paco, Pilar y Rodolfo se quedaron a beber coñac Frances para celebrar y contar la aventura de sus vidas, alrededor de una mesa de cartas y dados.
Paco aquella noche estaba fuera de sí
- Paco vamos a casa ya nos espera en la Hacienda.
- Vete
mujer que esta noche estoy celebrando¡ Fue la contestación en un tono irritado que sorprendió a todos
- Vamos Pilar el chofer te llevará a la Hacienda y nosotros cuidaremos de Paco-le dijo en tono bajo Rodolfo. Lo que fue entendido por Pilar que salió discretamente al patio. Luego llegó Rodolfo.
- Tengo el corazón que me aprieta y necesito estar con mi hijos. Le dijo al tiempo que sorpresivamente beso los labios de su anfitrión.
- No veremos mas tarde.
Rodolfo dio las instrucciones chofer – Llévala y regresas por nosotros.
En el Jockey Club la fiesta estaba prendida y Paco no podía refrenar su rabia por las continuas derrotas, así que reto a los presentes.
- Quien quier jugar a la pinta. Apuesto a mi mujer. Esa bella española que la vieron salir pero quiero una buena propuesta.
Rodolfo notó que no faltaba el brillo en los ojos de los mas astutos del lugar que sabían como hacerle perder más, a quien había perdido su dinero y hasta la cabeza.
- Yo te cubro la apuesta- respondió Rodolfo- Te apuesto mi cuadra de caballos árabes.
- Eso me gusta.
Todas las personas presentes formaron un circulo, los dos dados entraron un vaso negro que Paco lo tomó ansioso, para sacudirlo rabiosamente antes lanzar los dados en la mesa, que sumaron siete puntos. Rodolfo tomó su turno con calma lanzó los dados y sumó once.
- Ha ganado don Rodolfo. ¿Me permite una pregunta en privado?
- Por supuesto. Salgamos afuera.
Los dos hombres se reunieron en la mitad del campo de polo. A Paco la borrachera y el susto se le notaban en el rostro, había apostado antes a su mujer pero siempre ganó.
- Don Rodolfo, usted se ha ganado a mi mujer pero eso es un problema porque ella no va a querer abandonar a sus hijos. ¿Qué hará al respecto?
- No hay problema ellos se quedan también. Tendrán una buena educación
- Gracias señor es usted un caballero y yo un canalla, creo que siempre lo fui. Me marcharé en la mañana.
- Como le dirá a su mujer lo que pasó
- Es es un problema que se lo dejo al ganador


A la mañana siguiente Paco se levantó tarde. Almorzó con sus hijos y su mujer y le dijo
- Tengo que regresar a Guayaquil para dejar arregladas mis deudas. Se me ha presentando una oportunidad que te la contaré luego.
- Entonces...¿Nos regresamos?
- No mujer, ustedes se quedan aquí, necesito usar todo el dinero para salir de las deudas y Rodolfo me ha ofrecido ayudarme con la estadía y la educación de los niños mientras yo me nivelo.
- ¿Estás seguro de que esta es una decisión correcta?
- Por supuesto que sí
Pilar esperó noticias de Paco, durante un mes y nada. Desde su llegada en la casa de la hacienda no faltaban las rosas ni las joyas de regalo. Rodolfo pagaba la educación alimentación y todo de sus hijos y ella finalmente sin saber ni como amaneció en la cama de Rodolfo y no volvió a salir de allí.
- Puedo arreglar sin problemas el divorcio de tu marido
- Pero ....
- No será complicado, además el ni se da por enterado de que ustedes existen
Finalmente un rumor llego a la casa y Pilar increpo a Bernardo que como fiel amigo de la casa debía saber.
¿ Es verdad que Paco me apostó en una juego de la pinta?
El rostro de Bernardo no podía ocultar ni la verdad ni la sorpresa.
- Así que Rodolfo ganó y ahora soy su compra, su ganancia o como se llame ¿Vamos confiesa dime la verdad?
- Paco propuso la apuesta a todos los del club y antes que otro te ganara, porque Paco estaba fuera de si, Rodolfo aceptó. Si no lo hacía a lo mejor si eras esclava o prostituta cara de algún otro socio del polo club. Había muchos interesados.
Pilar ni siquiera se atrevió a preguntarle lo ocurrido a Rodolfo. En realidad sólo en ese momento descubrió el calibre de Paco y cualquier cosa era preferible a volver con él, y no le pareció despreciable la posibilidad de ser de la noche a la mañana una mujer rica.
La ceremonia del matrimonio fue al día siguiente de la declaración del divorcio. El juez ni siquiera conoció a Pilar ni a Paco para emitir el fallo, simplemente cogió los 2oo sucres.
La familia se fue a vivir a la Plaza de San Francisco por la educación de los niños.
Pilar estaba de 6 meses de embarazo cuando Rodolfo le presentó el automóvil Chevrolet el día de nacimiento de su primera hija, Juliana, Para la fiesta se mató un vaca en la hacienda y armó una gran fiesta. Dos años más tarde en 1928 para el nacimiento de la segunda a la que llamo Sofía, la fiesta fue en la Hacienda de Pesillo con corrida de toros populares y la banda mocha de Cayambe
Como todos los días Pilar solo se ocupaba de cobrar los arriendos de dos enormes casas recién compradas situadas en la Plaza Santo Domingo que le daban dinero para sus gastos personales.
El domingo era la mujer infaltable en el hipódromo y en el polo, en tanto a Rodolfo la desilusión del matrimonio lo llenaba de amargura. Procuraba estar la mayor parte del tiempo en las haciendas.
Entre los hijos de Pilar, los favorecidos eran los García, en tanto a las Hidalgo, conocieron el afecto de las empleadas y no de su madre, que se fue engordando mientras se llenaba su brazos y cuello con cuanta joya pudiese caber en ellos. Un día don Rodolfo se despertó por la balacera y la entrada intempestiva en la casa de la Plaza de San Francisco de gente que buscaba refugio
Para los diplomáticos el populismo, apadrinado por la radio y el cine comenzó a crecer como espuma en Europa y América Latina. Los lideres populistas como Mussolini y Hitler tenían su imitadores en Ecuador, de Hitler era Velasco Ibarra y era a no dudarlo la sensación.
Tras la larga tertulia matizada con el partido de polo, Bernaldo, Pilar y Rodolfo se quedaron a beber coñac francés para celebrar y contar la aventura vivida los 4 días a los amigos, alrededor de una mesa de cartas y dados.


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